Desde el calabozo en el que se encuentra Iván Simonovis desde hace seis años y en ocasión de celebrar su cumpleaños número 50, envía a la nación un mensaje que apela a nuestra conciencia formulándonos la siguiente pregunta con su respectiva explicación:
“¿Confía usted en el sistema de justicia venezolano? Se lo pregunto a usted que no está preso, pero se lo pregunto también a los 20.000 venezolanos presos en Venezuela y a sus familias. Los venezolanos tenemos derecho a confiar en la justicia que no es otra cosa que sentirnos seguros en casa y fuera de casa; es tener garantías de una buena calidad de vida; es disponer de acceso a buena educación; ejercer el derecho al libre tránsito y la libre expresión y, por supuesto, tener la garantía de que podemos pensar por nosotros mismos sin ser condenados por ello”
Mi respuesta a su pregunta es que en Venezuela un Poder Judicial que tenía grandes fallas desde antes del gobierno”revolucionario”, se agravó de muerte con la llegada de este último, sus primeras bajas fueron el estado de derecho y los derechos humanos fundamentales. Aunque los seguidores del “proceso” parecieran no querer darse cuenta de la tragedia que esto significa para nuestro maltratado país, ellos son tan víctimas como los disidentes, los opositores, los Ni – Ni y los desinteresados, por la muerte de algún familiar, conocido, vecino o amigo a causa de la violencia y lo que es peor aún, la impunidad ante el crimen.
Es decir todos los venezolanos estamos expuestos a cualquier acto de agresión por el simple hecho de pensar, hablar, creer, sentir en forma diferente a quienes nos rodean, o tener un bien que otro codicia, pero no quiere trabajar para obtenerlo, todo esto puede conducir a cualquier persona a un calabozo sin haber cometido delito alguno. O, lo contrario alguien comete un delito y queda libre de toda culpa, porque los organismos que se supone tienen como función velar por la seguridad del ciudadano están desbordados por trabajo o dedicados a una represión cruel.
En Venezuela el Poder Judicial está sometido al Poder Ejecutivo, cuyo líder es el primer mandatario nacional, quedando esto demostrado cuando en la agonía de la justicia, la juez Afiuni trató de insuflarle libertad y respeto al primero, al tomar una decisión ajustada a derecho en el caso del banquero Eligio Cedeño y el Presidente desde su programa dominical “Alo Presidente” la condenó al decir “Esa juez merece 30 años de prisión”.
En refuerzo de lo anterior se muestra otros párrafos de la carta de Simonovis.
“El día de hoy, 3 de Marzo, la jueza Marjorie Calderón, en su afán de proteger los intereses del gobierno, ordenó nuestro traslado (Simonovis, Vivas y Forero) a la ciudad de Maracay, para continuar la pantomima de un juicio que tiene mucho de burla y poco de justicia. La intención de la juez es iniciar nuevamente el calvario al que ya fuimos sometidos.
No estoy dispuesto a prestarme nuevamente al juego de la juez Calderón, que es el juego del Gobierno de Chávez. He tomado la decisión de negarme voluntariamente al traslado y quedarme en mi celda. Lo hago, porque ya no espero justicia, de un sistema que sé que no tiene interés en hacer justicia. Podrán llevarme por la fuerza y lo que harán es confirmar lo que en este documento he planteado.
No espero justicia por parte de este gobierno, pero eso no quiere decir que haya abandonado mi fe en la JUSTICIA con mayúscula.”
Algunos presos políticos han sido propuestos como candidatos a diputados de la Asamblea Nacional, razón por la cual la Presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Luisa Estela Morales declaró:
***“Quienes estén sentenciados por la justicia venezolana, no podrán participar como candidatos o candidatas en las elecciones parlamentarias de septiembre de 2010”, según nota publicada por Radio Nacional de Venezuela.
En un comunicado firmado por Leocenis García, Gustavo Azocar, Richard Blanco, Lázaro Forero, Henry Vivas, Iván Simonovis, Otto Gebauer y José Sánchez (Mazuco) los detenidos rechazan estas declaraciones de la magistrada a la que acusan de mentir.
“Los firmantes si pueden ser candidatos, porque ninguno de ellos tiene sentencia firme, que sólo existe cuando ya se han AGOTADO todos los recursos legales que otorga la Constitución para garantizar el DERECHO a la defensa. Ese no es el caso de algunos de los presos políticos que están condenados en PRIMERA INSTANCIA o quienes aún no han sido condenados”. ***
Este artículo tiene como UNICA finalidad la defensa de dos derechos: a) El derecho que tienen los firmantes del comunicado a ser postulados como candidatos. b) El derecho que tiene la masa opositora a ver a los presos políticos, iconos de la lucha librada durante once años, como candidatos a diputados. *** Fuente: Tal Cual